Los
contratistas Carrera realizarán las obras de conservación
de la Iglesia de Ruidosa
La
Iglesia aquí preciosa incluso estando en ruinas,
será estabilizada en los próximos meses en
un esfuerzo para parar su deterioro.
Un grupo interesado de personas de la zona que trabaja con
la Comisión Histórica de Texas (THC) ha reunido
subsidios y donativos valorados en $37,000 dólares
que irán destinados a la estabilización de
la estructura. Se está llevando a cabo ahora las
negociaciones y las revisiones con el contratista, Rafael
Carrera, de Presidio, y los trabajadores deben comenzar
pronto.
La historia se estaba derrumbando en Ruidosa, dijo Marion
Hughes, de la Comisión Histórica del Condado
de Presidio y miembro del Proyecto de Estabilización
de la Iglesia de Ruidosa.
Construida alrededor de 1913, la Iglesia Sagrado Corazón
de Jesús dejó de utilizarse a medida que la
población de Ruidosa comenzó a disminuir.
Para mediados de los 50's ya no se hacía oficios
religiosos, aunque la Diócesis de El Paso se quedó
con la propiedad. Durante las décadas desde que la
Iglesia se usaba regularmente, el sol, la lluvia y el viento
han destruido el tejado, han derretido las paredes de adobe,
y se han despegado el revoque. Los trabajos que se llevarán
a cabo durante los próximos meses son sólo
el principio.
Es sólo una estabilización, dijo Lyman Lybree,
arquitecto con el THC. Estamos intentando conservar su estado
actual. Si entra más dinero, iremos más allá.
De momento, los planes requieren un tejado sobre la estructura
y la protección de sus paredes.
Si hay el suficiente interés público y el
dinero suficiente, nos encantaría construirla de
nuevo, añadió Hughes. Ahora, queremos evitar
que se convierta en una pila de barro. Es un proceso largo
y minucioso.
La Iglesia es un monumento histórico en la comunidad
de Ruidosa y vale la pena salvar el edificio, según
dijo la THC.
Es una propiedad histórica, un icono importante,
dijo Lybree. Tiene arcos característicos que ya no
ves por allí. Es importante conservar arquitectónica,
cultural e históricamente. Cuando haya desaparecido
ese símbolo, no habrá nada para recordar aquella
época.