Viernes 13 de Abril de 2007

 
SEMANARIO INDEPENDIENTE DE INFORMACION Y CRITICA
Fundado el 29 de Agosto de 1959 Por: Roberto Leyva Aguilar
 
   
 
"No nos diga que está mal dígamos cúal es la mejor manera de hacerlo"
   
 
No.1052
 
 

Dos menores y un adulto; golpeados por Ejército

Mas quejas en contra del Ejercito Mexicano

Latente peligro con las fincas abandonadas

FECHAC Ojinaga presenta su informe de actividades 2006

A pesar de algunos prietitos en el arroz, las vacaciones de Semana Santa resultan blancas

Comentarios en Saeta

DON VENUSTIANO CARRANZA 

Notas varias

Nueva Crónica de un
País bárbaro

IMÁGENES DE LA REGIÓN CHIHUAHUENSE

BALONAZO

¿SERA VERDAD?

 

 

 

 

 

 

Dos menores y un adulto; golpeados por Ejército

Justificada e intensa ira, provocó entre las autoridades y el pueblo del municipio de Manuel Benavides, Chihuahua; ante la actitud deshonrosa, arbitraria e inconcebible de un grupo de soldados, que bajo las órdenes de su jefe inmediato, un teniente del Ejército arribaron al municipio de Manuel Benavides, llegando al rancho “El Saúz” y al Ejido de Altares, dizque según ellos en busca de narcotraficantes y sembradíos de mariguana, sólo que en lugar de usar los informes que les proporcionaron los miembros de la inteligencia militar para ir directamente detrás de los miembros de la delincuencia organizada; querían obligar a estos humildes trabajadores de campo, que siempre han vivido con muchas privaciones y sacrificio de lo poco que les produce la sagrada tierra en que han vivido desde que nacieron.
Pero dejemos que en las siguientes entrevistas, sea el Presidente Municipal de Manuel Benavides, Profr. Israel Galindo Valenzuela y los propios afectados los que digan como acontecieron los hechos.

Nos quedamos ahí en un rancho abandonado que era de mi papá y otro día ya nos fuimos a buscar una bestias, a montar a caballo para ver las vacas y resultaba que se nos habían salido de donde las teníamos nosotros, en una pasta, por decir, y ya nos venimos nosotros, andamos a pie, dejamos la troca como a dos kilómetros, cuando íbamos para atrás, mi hijo se fue por la vereda y yo me fui siguiendo buscando las vacas por dentro del monte y traíamos unos radios para comunicarnos y me habló mi hijo que fuera porque unos señores querían hablar conmigo, llegué y eran los militares, prácticamente era secuestro porque, porque no traíamos nosotros más que unos mecates y los radios en las manos. Ahí fue donde nos dieron unos golpes.

¿A usted donde lo golpearon?

En la boca y en la nuca, en la boca me dio con el pie y en la nuca me pegaba con la mano, me tenían sentado en una piedra.

¿Cómo se llama tu hijo y cuantos años tiene?

Se llama Valdemar Márquez y en ese entonces tenía 13 años, apenas acaba de cumplir 14.

¿A él donde lo golpearon?

Le pegaban en los sentidos, con las manos.
Querían saber ellos cosas que andan buscando, gente armada o sembradíos de mariguana, o algo, nosotros no sabíamos nada de eso y ellos estaba tercos a que les dijéramos algo. Luego nos llevaron para las trocas donde tenían ellos también su mueble y donde mismo estaba el mío, ya de ahí nos montaron, fuimos al rancho ese que era de mi papá y ahí, que según ellos, habían encontrado unas cosas, traían un rifle 30 y pusieron unos cartuchos ahí en la casa para decir que ahí los habían encontrado.
De ahí nos llevaron a la cabecera ejidal, que es donde está el muchacho, el otro menor.

¿Cómo se llama él?

Samuel Sánchez, de 17 años, él estaba cuidando unas chivas, porque su papá había venido aquí a la ciudad de Ojinaga, él estaba solo. Llegamos ahí y también lo golpearon porque entraron para adentro y empezaron a esculcar y él les dijo que no esculcaran que para eso necesitaban una orden de cateo y ya le dijeron que si se la iban a dar, lo sacaron y se la dieron a golpes la orden de cateo, entraron y sacaron unos rifles que tenían ellos ahí, un rifle de municiones y un rifle en buen estado, pero esta registrado y el rifle ahí lo tienen y otro rifle que tenían ahí desbaratado para partes, yo creo, del otro; rifles viejos que tienen ahí desbaratados y nos los tiran.

Donde nosotros vivimos es de lo más aislado que pueda haber, nosotros vamos y ahí no volvemos a ver gente hasta que no sale uno del rancho, del ejido pues, el ejido ese está a la orilla del río, la cabecera ejidal no, pero todo el ganado se va para la orilla del río. Es el Ejido Altares, municipio de Manuel Benavides. Nosotros vamos y buscamos nuestros animales ahí, dos o tres días y ya nos regresamos otra vez, yo tengo 10 años fuera del ejido, vivía en Santa Elena ya no mandaron maestros a Santa Elena y nos cambiamos a Manuel Benavides, ahí es donde estoy ahora.

Venimos y pusimos la denuncia, hablamos primero con ellos ahí en el cuartel, dijeron que iban a tratar de arreglar el asunto y nunca fueron, el Presidente Municipal fue el que hizo ya la denuncia acá en Averiguaciones Previas y ya nos citaron a nosotros aquí, es lo que estamos haciendo ahorita, tratando de que no nos molesten, tratando de que se arregle, que nos dejen en paz, ellos que hagan su trabajo y nosotros hacemos el de nosotros.

¿Quiénes vinieron con ustedes?

Vino el comandante de Manuel Benavides, se llama Isidro Alvarado, el venía de representante del Presidente y otros dos señores que venían a poner también una denuncia porque también les abrieron su rancho y les violaron las chapas y les sacaron unas cosas que tenían ahí. Parece que se llama Rancho El Sáuz, del municipio de Manuel Benavides también, el rancho estaba solo, los señores, yo creo, estaban en Benavides, y los robaron, a mi también me robaron mi radio, mi navaja, las cantimploras que usa uno en la montura, herramienta de uso mecánico, automotriz; uno anda en el campo con trocas ya viejas y usa uno su cajón de herramientas, ahí le metieron mano, no se la llevaron toda pero si se llevaron alguna herramienta que a mí me hace mucha falta, porque de hecho yo también practico ese trabajo de la mecánica, también me hago vivir de eso.

¿Ustedes no tuvieron contacto con el General?

No, nunca, nada más nos atendió uno de los militares, pero no se que rango tendrá.

¿Qué les contestó ese militar?

Nos dijo que iba por ellos allá porque yo creo que ya había recibido alguna queja o algo o ellos mismos habían hablado, no sé; que iba ir a traerlos y que los iba a carear con nosotros para iniciar una averiguación previa y si nos habían decomisado algo, porque a nosotros, a mi y a mi hijo no nos quitaron nada que fuera prohibido, ningún arma, nada más los radios y la navaja, mi navaja es hasta una de esas súper navajas de esas que traen herramientas, pinzas, desarmadores, etc.

¿Qué es lo que está pidiendo usted en su denuncia?

Pues nada más que no nos molesten, para que nos golpean en vano, todavía si le agarraran a uno un delito bueno no tienen derecho, pero de perdida dijeron bueno yo andaba mal pero bueno no andábamos mal.
¿Esta recibiendo apoyo por parte del Presidente Municipal, Israel Galindo?
Sí, bastante apoyo, él fue el que nos animó porque nosotros, la verdad, le da a uno miedo hacer esta clase de denuncias por las represalias, como si los llegan a dejar así y vuelven a ir; imagínese que nos vuelvan a agarrar a nosotros nos van a enchilar más bonito. Sentimos mucho apoyo del Profr. Israel Galindo Valenzuela.

¿Cómo te llamas?

Valdemar Márquez Sáenz, en ese entonces tenía 13 años, apenas el sábado pasado cumplí 14, estoy en 1º de secundaria en Manuel Benavides.

¿Cómo los viste tú?

Cuando iba subiendo la loma ahí estaban ellos, y luego ya me preguntaron que con quien venía y le dije que con mi papá y luego ya me dijeron que le hablara por unos radios que traía yo, le dije que acá le hablaban y se vino, cuando subió lo sentaron en una piedra y a mi en otra, retirados, y luego ya cuando llegó el teniente del Ejército le dio una patada a mi papá en la boca y se la reventó toda por dentro.
Nos preguntaban, que diéramos información de gente armada o a ver quien tenía sembradíos de mariguana y les dijimos nosotros que no, que no sabíamos y luego nos preguntaron qué andábamos haciendo y les dijimos que andábamos buscando bestias, caballos para campear y decían que no, que les dijéramos la verdad y les decíamos que esa era la verdad. De ahí nos llevaron para la troca, y en el trayecto a la troca a mi me dieron una cachetada y me pegaban en los oídos. Luego de ahí a mi me volvieron a llevar a donde estaban unos caballos, nos decían que esos eran los que nosotros andábamos buscando y no, no eran y luego nos devolvimos otra vez y nos llevaron para otro ranchito que se llama Las Garzas y allá a mi papá lo llevaron para dentro de la casa y a mi me sentaron afuera, anduvieron esculcando ahí la casa. A mi papá le enseñaron unos cartuchos de 30 y falsamente le dijeron que ahí los habían hallado.

De ahí nos llevaron para el Ejido de Altares, ahí es donde estaba mi primo Samuel Sáenz y se bajaron los militares, nos dejaron arriba de la troca, entraron al patio y luego le preguntaron a mi primo que si podían pasar, les dijo que sí y cuando vio que comenzaron a esculcar, el les dijo que no podían esculcar sin una orden de cateo y le dijeron que si quería su orden de cateo y él les dijo que si y se salieron y fue cuando lo golpearon y ya después sacaron unas armas, dos rifles que no servían y el otro si servia pero si esta registrado.

Luego a nosotros nos bajaron de la troca y nos sentaron en unas sillas, estuvieron haciéndonos preguntas y luego el militar comenzó a rondar, a caminar por las casas, unos se quedaron ahí haciendo cena, luego nos dijeron que fuéramos a cenar y les dijimos que no, que no teníamos hambre y el militar dijo que si no teníamos hambre el nos la metía a fuerzas.

¿Cuál es tu nombre?

Samuel Sáenz Huerta, tengo 17 años. Cuando llegaron los militares estaba ya mi tío arriba, cuando yo salí se bajó un teniente y un soldado y me preguntó que si podía pasar y le dije que sí, luego en eso yo pensé que iba a tomar agua y nada que comenzó a esculcar y yo le pedí una orden de cateo, y yo creo se enojó, me dijo quieres orden de cateo, yo le dije sí, ahorita te la doy y luego me comenzó a golpear, me pegó con ambas manos en las orejas y luego me comenzó a pegar en las costillas, me dio como tres golpes y luego me comenzó a decir que si tenía armas y le dije que no.

Se metió otra vez a esculcar, ahí anduvo esculcando y si sacó unos rifles viejos que estaban ahí, que no servían y un 22 registrado, y sacó aparte el 30 pero de todos modos me los entregaron, lo que querían era hablar con mi papá, el teniente. Lo querían sólo y venía acompañado por eso no hicieron mucho escándalo, estuvieron ahí hasta que se hizo noche, ahí comieron y todo. Ya como en la noche andaban que se querían ir, querían que les diéramos información de quienes tenían sembradíos pero nosotros no sabemos y querían que les dijéramos a fuerzas y yo creo andaban enojados.

Mis papás estaban muy enojados, mi abuela fue la que los demandó ahí en San Carlos, y ahora venimos hasta aquí a Ojinaga a demandarlos; y otro señor que le habían robado otros rifles, se metieron a su rancho a robárselos, también vino con nosotros a demandarlos.

¿Quiénes son los otros que vienen aquí?

Jesús Manuel Carrasco, es el que le robaron los rifles y su papá Manuel Carrasco. Venimos aquí porque no nos hacían caso, fuimos al cuartel y no nos hicieron caso y ya nos venimos para acá.

¿Aquí como los han tratado?

Aquí nos trataron bien, aquí si nos atendieron y yo creo ya los van a castigar, los van a mandar traer para ver eso.

Estamos con el Profr. Israel Galindo Valenzuela, Presidente Municipal de Manuel Benavides, maestro le queremos preguntar sobre los hechos, las arbitrariedades cometidas por el Ejército hace unos días, que nos diga usted la fecha, cuál fue la conducta del Ejército ahí en su municipio.

Por Roberto Leyva Molinar y Profr. J. Jesús Rodríguez Benítez

Mira Chuy yo siempre he tenido la idea de que el glorioso Ejército Mexicano, está para defender y cuidar los intereses de nuestro México, yo veía siempre con buenos ojos cuando nos visitaba el Ejército, los soldados, los retenes, pero últimamente se han soltado una serie de arbitrariedades que van en contra de las personas de ahí del municipio, hace aproximadamente, fue un viernes, van hacer 15 días aproximadamente, se fueron para allá para el rumbo de Providencia, hay un Ejido por ahí en el cual están unas gentes que hace mucho siguen trabajando solas por ahí, entre ellos está un señor de nombre Valdemar, y están los hijos de un señor que trabajo con nosotros, el ejido, se llama Ejido Altares, ahí lo han trabajado siempre estas gentes de Benavides, y ahora últimamente ya van dos o tres ocasiones en que va el Ejército y arbitrariamente se meten a sus propiedades y los despojan de lo que tienen, no nada más eso, sino que en una ocasión también ahí en Benavides fueron con Efrén Natividad, de ahí de la Agüita y se introdujeron en su domicilio y le robaron cosas que no tienen ningún valor, digamos, económico muy alto, pero tienen un valor estimativo, valor sentimental o afectivo para las gentes. Esa queja la puse yo en su tiempo y el General me dijo que iba actuar pero no lo hizo, pero ya últimamente ya llegamos al colmo, esta gente fue a Altares y encontraron a Valdemar con un hijo de él y estaba en la casa del rancho un chamaco de 17 años.

A Valdemar en el campo, andaban ellos buscando un caballo, los encontraron a pie y entonces los comenzaron a tratar mal, los llevaron a su casa y les contestó un chamaco, le dijeron nos deja pasar y dijo pásenle y empezaron a esculcar y el muchacho les dijo, traen alguna orden de cateo y dijo la orden te la vamos a dar nosotros y lo golpearon, le hacían una especie de golpes en los oídos para que agarrara aire y es peligroso para los tímpanos. Y a Valdemar se metió a defender a su hijo y le golpearon la boca, le abrieron la boca de un golpe en el labio inferior, y al otro muchacho también lo golpearon.
Ellos vienen conmigo a la Presidencia Municipal y yo como considero que es mi deber y siempre lo seguiré haciendo, defender a mis habitantes, a mis compañeros de Manuel Benavides; yo vine a hablar con el Licenciado, primeramente hablé con una persona de ahí del cuartel y me dijo que iban a ir a Benavides a visitar a esas gentes, pero nunca tuvimos ninguna noticia, entonces los muchachos Valdemar, Jesús Manuel y los niños hicieron la demanda por escrito y yo como Presidente Municipal tengo la obligación de escuchar las quejas de las gentes, de escuchar todos sus pormenores para poder actuar.

Los traje yo, vine aquí con el Licenciado que es el encargado del Ministerio Público Federal, se portó muy bien conmigo, me dijo que iba actuar, que llevara a las personas que fueron lastimadas para que se siguiera lo que se debe de seguir en esos casos y se actuara de acuerdo con la ley, yo los mandé y estuvieron con ellos el lunes 9 de los presentes, y hasta ahorita yo no he platicado con ellos, pero me imagino que deben haber levantado un acta en la cual debe de obrarse para que se termine esa serie de arbitrariedades.

Si van a lastimar gente yo ya no quiero que nos visiten, porque si no van a ayudarnos que no nos lastimen, yo considero que si les agarraran algo prohibido, un arma o lo que sea no tienen porque golpearlos, ellos tienen que seguir las medidas que deben ser, hay derechos humanos, que respeten, porque si quieren que los respeten necesitan respetarnos primero a nosotros y yo no tengo ningún temor de declarar lo que estoy reclamando porque considero que el Ejército debe de poner la pauta para seguir, la conducta que debe asumir para tratar a la gente.

Esto ya lo sabe el Lic. Calderón, Presidente de la República porque se le mandó una copia, porque considero que es el que tiene mayor jerarquía en el Ejército. Que actúen en contra de estas gentes porque nosotros ya no queremos que nos visiten, si es para lastimarnos que no vayan, si van a ir a ayudarnos, a defendernos que asistan, pero que no vayan a asustar a la gente.

Yo temo por las personas que declararon eso, porque ala mejor piensan tomar represalias en contra de ellos y públicamente les digo que si algo les pasa a esas gentes serán ellos los responsables, ya que estas gentes sólo se dedican a su trabajo, a cuidar sus propiedades y nada más eso, esta como a Jesús Manuel Carrasco, entraron a su casa, le forzaron la puerta, y se trajeron tres armas, dos 22 y un 30, son armas propiedad de ellos muy viejas, por qué se meten a sacar lo que hay ahí adentro. Ahora que preguntaron para que las quieren y el chamaco les dijo que para lo que se ofreciera, una respuesta lógica, nada más que ellos lo tomaron por otro lado. Yo si le pediría al General, responsable de esta zona a la que corresponde el Ejército, que por favor si van a Benavides hay que tratarnos con respeto, yo no quiero problemas de ese tipo, estoy por terminar, me faltan seis meses, hemos trabajado mucho en Benavides, aunque hay personas que lo dudan y eso no se pregunta, se justifica y quiero invitarlos a Benavides a todas esas gentes dudosas de que hemos hecho muchas cosas en Benavides para que vayan y se desengañen por sí mismas, porque por ahí hay un escritor que yo le llamaría no se como, un Rigoberto Reynoso, que dice que yo soy un jerarca, una persona de los que me hago al lado de las gentes poderosas, esta persona yo creo que debe aprender en primer lugar, primero a ser periodista, la carrera del periodismo es una carrera muy bonita, muy leal, muy honesta y necesitamos primero ser honestos para saber lo que escribimos, esta persona a mí no me va ni me viene porque para mí no cuenta, porque yo soy una persona preparada, él puede seguir hablando y cuando yo tenga tiempo de contestarle le voy a contestar, porque yo no tengo tiempo de contestar las tarugadas que él escribe, porque yo no he sabido que esa persona haya tenido un record bonito en el periodismo sino que al contrario, escribe puras tonteras, dice que yo no he hecho nada, que otras gentes lo hicieron. Todos los presidentes de Benavides tuvieron un Gobernador, por qué no les hizo la carretera, si a mí me tocó la suerte de que Reyes Baeza me hizo la carretera, yo no tengo la culpa de que él sí cumplió su promesa, no como los anteriores, como Patricio Martínez que dice Reynoso que hizo una obra en Benavides, ¿Cual obra hizo?, hizo una malobra, que no confunda los términos, porque es malobra la que hizo ahí, porque Reyes Baeza a mí me prometió eso, me dijo qué es lo que usted pediría para Benavides Profesor, le dije la carretera, dijo es lo que me pidió Oscar Gutiérrez, mi amigo y jamás le volvimos a decir nada, él lo hizo, por eso decimos que con Reyes Baeza son realidades, no promesas. Yo no tengo la culpa de que el último gobernador, que fue Patricio Martínez, fue el más mentiroso, el más cruel con nosotros, que nos prometió 10 Km. por año y no hizo ni un metro, en ese entonces la Presidencia Municipal si anunció la carretera, seis años la anunció y yo nunca vi ni un metro, entonces yo estoy muy contento y aprovecho este medio para invitar a toda la gente de Ojinaga, de Chihuahua, de la Unión Americana, amigos que me conocen, que nos acompañen a la inauguración,. 10, 15 días más vamos a estar por ahí, los periodistas de El Centinela, que lo considero un periódico serio, lo conozco desde que estaba su padre Roberto, al frente del periódico, cuando se inició, yo sé que es un periódico serio, porque el periodismo no es de juego, el periodismo es algo serio y hay que tomarlo como tal.

Cambiando de tema, Profr. Israel, queremos preguntarle que obras hicieron los diferentes niveles de gobierno, el Estatal, el Federal y el Municipal, y que hizo el municipal con el estatal o el municipal con el federal.

Yo siempre he dicho que entré a la Presidencia Municipal, con el pie derecho, porque he tenido el apoyo del Gobernador del estado, ahí en Benavides, la obra magna que el gobernador hizo es la carretera, que ya esta terminada, esperamos nada más su inauguración, esa obra fue una lucha tenaz cuando yo estaba dirigiendo el Comité de Defensa Social, un comité de lucha que yo organicé para defender los derechos de la gente humilde.

Los drenajes de la calle Porvenir y la calle Progreso y es también directamente de él; el campito de aviación, la aeropista de Manuel Benavides, que últimamente el Ejército se ha empeñado en querer destruirla, yo la respuesta que le doy al Ejército es que si la va a destruir tiene que argumentar, tiene que tener justificación su destrucción y que le digan al Gobernador del Estado que la van a destruir por que él la hizo, la hizo a solicitud de un servidor cuando iniciamos la carretera, a mi no me ha negado el Lic. José Reyes Baeza nada, todo me ha concedido, por lo cual yo me siento muy satisfecho de que en Benavides hemos hecho mucho, aunque hay gente que no quiere ver, porque yo se que hay mucha gente que no me quiere.
Obras entre el gobierno estatal y municipal son algunos vados, el vado que está en el piélago, dos partes del vado del Junco, son tres partes, nosotros hicimos dos, el salón para usos múltiples que todavía no se inaugura y la remodelación del gimnasio municipal que también estuvo mucho tiempo detenido, nunca le pusieron mano, son obras que han participado el gobierno estatal y nosotros.

Nosotros hemos hecho con recursos propios de la Presidencia, lo que nunca habían hecho otros presidentes municipales, nunca hicieron un metro de banqueta gratis y nosotros sí. Fueron realizados por el director de Obras Públicas, que es Plácido Villa Perches, que es el encargado de dirigir los trabajos en el municipio, hasta ahorita llevamos 3528 metros de banqueteo y llevamos también dos casas para familias pobres, que no les cuesta nada, hemos techado también en la cabecera municipal, como seis casas gratuitamente, con todo, hemos hecho trabajos a las gentes humildes, por Obras Públicas, les ponemos el material y mano de obra y algunas gentes ponen su material y nosotros la mano de obra; hicimos también un parquecito muy bonito pero todavía nos faltan los juegos mecánicos, esta muy bien situado, hemos hecho algunas palapas para las partes turísticas, que son las pilas y el cañón, las palapas tienen asadores y discos; ahora en semana santa tuvimos mucha gente y estuvo muy cuidada porque se unió a nosotros personal de Semara, de seguridad pública y voluntarios de Benavides para cuidar que no hicieran destrozos y que no tiraran basura.

El miércoles yo tuve una reunión con el personal que participó, y darles las gracias por la ayuda prestada.

Todo lo que hemos hecho en la cabecera municipal también lo hemos hecho en los ejidos, allá por Escobillas, por Los Ángeles, se han techado casas. En los dos años y medio hemos repartido en forma gratuita más de 3 mil sacos de cemento, todavía sigo repartiendo algunos sacos con mis recursos propios, porque yo tengo mi sueldo de jubilado que lo logre por esfuerzo propio, me jubile de una escuela a nivel superior, y ahorita tengo un sueldo libre de 12 mil pesos por quincena, más lo de la presidencia, que son treinta y tantos mil pesos, para que voy a negarlo, de ese sueldo yo ayudo a mucha gente que lo necesita, ya no tenemos recursos, están muy deteriorados ahorita, los recursos los bajaron en un treinta y tantos por ciento, estamos pasando ahorita por una crisis y andamos buscándole una solución de manera de no despedir gente, sacrificarnos un poco pero no correrlos, que trabajen una semana y otra no, nosotros tratamos de protegerlos, hasta ahorita andamos más o menos así.

Les pedimos a los de Ojinaga, Coyame, a la Unión Americana que nos acompañen el día de la inauguración, me gustaría que nos acompañaran para de una manera u otra agradezcamos al gobernador del estado esa magna obra que nos hizo porque es benéfica para todos, porque ya se acortó la distancia, si antes hacíamos 3 horas, ahora hacemos una hora a velocidad moderada, yo invitó a la gente de buena fe, porque a la gente de mala fe mejor que no vaya, aceptamos sugerencias y criticas sanas porque si son insanas y destructivas les contestaremos enérgicamente a todos nuestros detractores.
Yo voy a luchar dentro y fuera de la Presidencia por el municipio de Benavides.


 

2004 (c)