Asesinos
Cobardes
Por: Roberto Leyva Molinar
¡YA BASTA! Es el más frecuente de los
reclamos que la ciudadanía Ojinaguense, atemorizada
pero también justamente indignada ha escrito
en los cristales de sus automotores, para pedir justicia
en el caso del artero y cobarde crimen del honesto,
caballeroso y trabajador hombre de negocios; Sr. Rubén
Vázquez Esquivel.
Este grito de impotencia lo vimos el día de
su sepelio, había otras consignas, pero el
que sobresalía era el ¡YA BASTA!, por
ello así titulamos ésta nota necrológica.
Porque ¡YA BASTA! Que los ciudadanos decentes,
que están involucrados positivamente en la
vida activa y productiva del País, estamos
a merced de los que no hacen nada, de los "SIN
OFICIO, NI BENEFICIO" que deambulan campechanamente,
exhibiendo sus miserables vicios y vergonzantes adicciones,
por los barrios, colonias, y lo que es más
lamentable, por los sitios más céntricos,
como los parques y plazas, siempre en situación
de proclividad a cometer rapacidades, fechorías,
e ilícitos en detrimento del patrimonio de
los comerciantes, que como Don Rubén Vázquez
Esquivel, siempre han puesto las denuncias ante las
diversas Autoridades, las cuales siempre pusieron
oídos sordos.
¡YA BASTA! Pedimos que éstos drogadictos,
que constituyen verdaderos delincuentes en potencia,
sean colocados donde deben estar; en un Centro de
Rehabilitación donde adquieran la categoría
de hombres útiles a la sociedad en que están
inmersos.
¡YA BASTA! Que las Autoridades correspondientes
se hagan los ciegos y no vean por ningún lado
los picaderos que se encuentran diseminados por toda
la ciudad y que envenenan y estupidizan a nuestra
niñez y juventud.
¡YA BASTA! Que las Autoridades -no importa cual-
permitan que desde que amanece hasta que anochece,
esta cáfila de pelafustanes y que en su calidad
de pedigüeños, mermen cotidianamente en
miles de pesos, el exiguo presupuesto que con mucho
sacrificio obtienen, los cientos de hombres y mujeres
que desgraciadamente les toca pasar junto a ellos,
cuando las damas van a estirar su presupuesto al mercado
para obtener unos aceptables alimentos para su esposo
y sus hijos, y los hombres cruzan la ciudad para dirigirse
a sus respectivos trabajos.
¡YA BASTA! Que esta caterva de zánganos
continúen asolando a las familias de nuestro
Municipio con sus mentirosas peticiones de dame para
un pan, para una soda, para un burrito, para un medicamento.
Casi todos son jóvenes y se encuentran en buenas
condiciones de salud, mejor diríamos que los
que se ven obligados a darles, para no sufrir una
amenaza o una agresión.
¡YA BASTA! Que los de la tercera edad con pocos
ingresos, sustenten con dádivas los vicios
de jóvenes, que sin misericordia son capaces
de asesinar a mansalva y extinguir valiosas y productivas
vidas, como la del excepcional ciudadano, Don Rubén
Vázquez Esquivel.
¡YA BASTA! Que algunas Autoridades solo nos
entreguen resultados a medias, a cuenta gotas. Ojinaga
exige a los asesinos materiales y a los intelectuales,
así como un castigo ejemplar para ellos.
¡YA BASTA! Que las Autoridades den "palos
de ciego" y se equivoquen en sus investigaciones
e inventen "chivos expiatorios", como en
el caso del periodista José Luis Ortega Mata,
cuyo crímen ha quedado impune desde hace años.
¡YA BASTA! Que las investigaciones policíacas
estén saturadas de errores garrafales, como
los señalados valientemente por la familia
del Sr. Rubén Vázquez Esquivel.
¡YA BASTA! Que en Ojinaga existan muchos crímenes
sin resolver u otros que se han resuelto, pero no
a satisfacción de los habitantes del Municipio
de Ojinaga, como en el caso del también comerciante
Don Carlos Hermosillo Urrutia, ocurrido hace aproximadamente
un año.
¡YA BASTA! Que ni en nuestras propias casas
estamos seguros, porque las Autoridades encargadas
de brindarnos seguridad, no lo hacen, haciendo pensar
a la ciudadanía que se están protegiendo
a los delincuentes y no a los hombres y mujeres honestos,
porque eso les es más redituable.
¡YA BASTA! Que las Autoridades se avienten unas
a otras "la pelotita", haciéndose
"los loquitos" al no cumplir con eficiencia
y honestidad la función que se les encomendó.
¡YA BASTA! De falsas hipótesis y salidas
por la tangente, los comerciantes todos, Ojinaga unido
exige a la mayor brevedad posible, los rostros con
nombre de los cobardes y estúpidos asesinos
de Don Rubén Vázquez Esquivel, un hombre
bueno, honesto, trabajador, altruista, al que todo
mundo estimó.
¡Ojinaga espera con ansias su respuesta! ¡Ojalá
que sea positiva! ¡De lo contrario, pobres de
los Ojinaguenses honrados, trabajadores y decentes!
¡Ustedes; tienen la palabra! ¡Cumplen
con la ciudadanía o mejor se van a su casa;
a rumiar su rotundo fracaso!