Muere
la legendaria bibliotecaria y maestra de redford texas
Lucía
Rede Madrid
Una
de las más extraordinarias mujeres del Big Bend`s
ha muerto. Lucia Rede Madrid, una maestra que enseñó
a los niños a leer y a como empezar a atender una
biblioteca en su tienda familiar de Redford, fue trasladada
el pasado jueves al sanatorio de Alpine a sus 93 años
de edad. Su profunda dedicación al aprendizaje y
la literatura la convierten en una de las mujeres tejanas
de gran fama en Denton. En 1990 viajó a La Casa Blanca
donde el presidente George H. W. Bush le dio significativos
premios por su constante dedicación. Ella nació
en Shafter, Texas el 13 de enero de 1913, Lucia Madrid fue
una de las ocho hijas de Eusebio y Antonia Rede. Ésta
familia se mudó a Redford, donde tenían una
tienda de abarrotes. Antonia Rede aprendió a hablar
inglés vendiendo leche para pagar sus clases. Del
humilde deseo de Antonia para aprender otro lenguaje lo
obtuvo persistiendo en su educación que le brindó
su familia hace generaciones. "Ella animó a
sus hijas a encontrar educación"- dijo Astrid
Núñez, quien es sobrina de Lucía y
nieta de Antonia. "Todos los hijos de sus hijos lo
han aprendido". La señora Madrid se graduó
en la secundaria de Marfa en 1932 y recibió su título
de Maestría en Educación en la Universidad
del Estado de Sul Ross. Ella dió clases en primarias
por varios distritos. La tradición continua, existen
42 maestros entre la familia Rede Madrid contando con años
de experiencia.
En 1953, la señora Madrid y su esposo Enrique se
establecieron en Redford, donde la familia abrió
la tienda, y ella enseñó primaria en una pequeña
escuela privada. "Enseñar es un reto"-
dijo ella, "pero enseñar en la frontera es mucho
más". "Ella no cuenta con materiales ni
útiles"- dice Astrid Núñez. "Ella
lleva a sus estudiantes de excursión. En Redford,
existen puntas de flechas y fósiles. Ella tiene que
improvisar. Por no tener materiales con que enseñar,
ellos le hacen un favor, pero a la vez ella no lo sabe".
Johnnie Chambers es otro maestro de frontera. Ella dio clases
por décadas en una escuela de Candelaria, 50 millas
río arriba de Redford, Texas.
"Ella era una maravillosa maestra"- dice Chambers.
"Nosotros siempre nos visitábamos. Conozco a
los niños de Redford, tienen una excelente educación
porque ella les enseñó. Su trabajo era igual
que el mío, donde te levantabas a las 7:30 de la
mañana para ir a la escuela, y tenías suerte
si salías en la tarde, ella verdaderamente creó
esa escuela".
"Ella escribió a gente importante del congreso
de Austin"- dice Astrid Núñez. "Eventualmente,
ellos le regalaron libros y así formo la biblioteca
en Redford"
Los libros estaban almacenados en la tienda de abarrotes,
enseguida de los duraznos enlatados, las bebidas y las tortillas,
estaban catalogadas las colecciones de revistas y libros
de ciencia, que los niños siempre leían. Los
extranjeros donaban sus libros que tenían en sus
casas. Conforme pasaron los años, la librería
se expandió de 10 a miles de volúmenes, 20,00
o más. Redford tiene una población de cerca
de 100 personas, y la mayoría de los residentes van
a la biblioteca, así como las comunidades vecinas
de EL Polvo y EL Mulato, cruzando el Río Grande (hoy
Bravo).
"Era una bonita biblioteca" - dice Enrique Madrid,
hijo de la señora Madrid que aún vive en Redford.
"Puedes estar comiendo una paleta mientras lees un
libro, la mayoría de las bibliotecas no permiten
eso".
La señora Madrid dejó de dar clases en 1974
y se dedicó especialmente a la biblioteca. Donaciones
de ropa y comida, a veces venían en las cajas de
donación de libros. Muy pronto tuvimos una enorme
biblioteca detrás de la tienda de abarrotes",
- dijo Chambers. "Siempre estaba llena de niños
y adultos leyendo, casi siempre pedían los libros
prestados y se los llevaban a sus casas. "Su principal
objetivo" - dice Taide Rubio, otra sobrina, "fue
llevar a los niños a leer".
"Aún en el desierto puedes brindar educación"-
dice su hijo.
Pocos años después, cerca de 1995, la señora
Madrid se operó su rodilla y enfermó trayendo
como consecuencia la clausura de la tienda y la biblioteca.
Los libros volvieron a las cajas y los libreros se vaciaron.
"Nosotros distribuimos los libros de niños a
otras bibliotecas, para otras personas"- dice Enrique.
"Ella me hacía leerle revistas y novelas"-
dice Núñez. "Ahora no puedo dejar de
entrar a una tienda de libros si paso por ahí"(Sus
ojos se llenan de llanto al recordar).
"La Amo"- dice Astrid Núñez.
Lucia Rede Madrid, Su hija que aún vive Lidia Madrid
de Alburquerque, Nuevo México; Sus hijos Jaime Madrid
de Berkeley, California y Enrique Madrid de Redford; algunas
sobrinas y sobrinos y docenas de estudiantes y amigos.