SICARIOS EJECUTAN A OLIVERIO
Después de un mes y tres días de aparente calma, esta ciudad fronteriza se vuelve a cimbrar por los hechos de sangre que se han venido registrando en Ojinaga, el pasado mes de mayo, el martes 20 fueron ejecutados tres personas jóvenes, de ahí no se había registrado ningún enfrentamiento, secuestro o “levantamiento” o muerte de personajes que presumiblemente andan en malos pasos, pasó mayo y para el mes de junio actual, seguían siendo 9 los ejecutados de este año 2008, al paso de dos semanas la prensa estatal dio conocer la muerte de 4 ojinaguenses que fueron acribillados supuestamente por el crimen organizado en Ciudad Juárez, Chihuahua.
Pascual Levario Quiroz, Oscar Gardea Urquidi, Oscar Jr. Gardea Muñoz y Clay García Márquez, estos cuatro ojinaguenses quedan en los anales de la historia que fueron acribillados en Cd. Juárez, Chihuahua, por lo tanto, engrosan sumándose a los más de 500 ejecutados en ese municipio.
No había transcurrido una semana cuando el lunes 23 de junio como a las 9:20 de la mañana, entre las calles 5 de Mayo y C. 20, cuando la ciudad se encuentra en aparente calma, mucha gente escucho las detonaciones de arma de grueso calibre, efectivamente algunos testigos externaron que se trataba de una camioneta Dodge Durango, color guinda se emparejó en el taller de soldadura y muelles “El Hermano”, en cuestión de segundos se bajó de la unidad un encapuchado portando un arma de los tipo cuerno de chivo AK-47 y rápidamente ubicó al objetivo disparándole por lo menos 14 tiros que fueron a dar en la humanidad de Martín Oliverio Hernández Tavárez que no tuvo tiempo de nada, cayendo muerto instantáneamente en el interior del mencionado taller, el gatillero percibió cuando se escondía otro individuo debajo de una pick up azul ahí estacionada, disparándole por lo menos 5 tiros que lesionaron de gravedad a René Arras Vázquez, amigo y trabajador de Oliverio. El sicario al ver su negro objetivo realizado, emprendió la huida a pesar de las docenas y docenas de curiosos y automovilistas que pasaban por ahí en esa fatídica hora de la sangrienta ejecución.
Una a una fueron llegando las autoridades civiles, La Cruz Roja Mexicana e inclusive el ejército que ayudó a acordonar el área, La Cruz Roja levantó a René Arras Vázquez de 24 años, con domicilio en Cuatro Ciénegas, Coahuila, los paramédicos lo trasladaron al hospital integral para su atención médica, al paso de los minutos la Funeraria De Valle se encargó de levantar el cuerpo del hoy occiso Martín Oliverio Hernández Tavárez de 46 años de edad originario de la región de Manuel Benavides, con residencia en el Mulato y Ojinaga.
Los trabajadores y amigos del taller de soldadura “El Hermano” quedaron asombrados, no sin antes sentir miedo de la pesadilla que algunos habían visto con sus propios ojos, mientras se dedicaban a echarle paladas de tierra a los charcos de sangre que habían dejado el occiso y su acompañante que resultó gravemente herido.
El Hospital Integral fue acordonado por la Policía Ministerial y un grupo de militares, los médicos del hospital sugirieron que había que trasladar de inmediato al herido René Arras Vázquez a la Cd. de Chihuahua, desgraciadamente no sabemos el motivo por el cual la Cruz Roja Mexicana no trasladó a la Cd. de Chihuahua al joven herido, afortunadamente pidieron la colaboración de la ambulancia del ISSSTE acudiendo al Hospital Integral para hacerse cargo de la situación, saliendo con protección de la Policia Ministerial Investigadora para proteger llevando al herido hasta la Cd. de Chihuahua.
Hasta este momento antes de cerrar nuestra edición desconocemos el estado de salud del herido.
Con la muerte de Martín Oliverio Hernández Tavárez suman 10 los que han muerto bajo los disparos de armas de fuego en Ojinaga, situación que prevalece en el temor, la angustia y la zozobra de que al paso del tiempo estas situaciones se sigan presentando en esta ciudad, cundiendo en todas las esferas sociales el miedo, asombro y pánico por estos enfrentamientos y con el latente temor de estar en el lugar y la hora equivocada y ser victimas de una o varias balas perdidas.
El cuerpo de Oliverio Hernández fue velado el lunes y el martes, el mismo martes la caravana luctuosa partió como a las 5 de la tarde para darle cristiana sepultura en el panteón Jardines de San José de Cañada Ancha, docenas y docenas de familiares y amistades asistieron para darle el último adiós a su ser querido que dejó de existir.
A través de este medio les enviamos a todos sus familiares y amistades nuestro más sentido pésame y rogando al Todopoderoso les envié una pronta resignación.
¡Descanse en paz Martín Oliverio Hernández Tavárez!